• Twitter
  • Facebook
  • Instagram

Un mueble usado esconde maravillas

Una víctima, tres verdugos, una autopsia y la creatividad son los ingredientes de este reto -reciclar un viejo mueble para convertirlo en tres sorpresivos objetos- que la revista Dominical le impuso a la vanguardia artística local. 

La producción 

El equipo Dominical se dio a la tarea de buscar por Internet muebles usados que surtieran de suficiente materia prima para la realización de tres piezas única de diseñador: una prenda de ropa, un accesorio y una obra plástica de decoración. De entre todos los finalistas, se seleccionó un sofá-cama que combinaba el metal, la madera, la tela y la goma espuma. 

Luego de haber sido trasladado a los espacios de la redacción, el mueble conquistó el corazón de los integrantes del equipo, por lo que, para recordar el vínculo y la comodidad que nos brindó por unas semanas, compartimos con ustedes esta fotografía de la familia Dominical con su miembro más efímero: http://twitpic.com/24t3j0 




Los artistas 

Reymond Romero, artista plástico 


Inmediatamente después de haber egresado de la Escuela de Artes Plásticas Armando Reverón, fue reclutado por la Galería D´Museo, encargada de la organización de la Feria Iberoamericana de Arte. Obtuvo el Premio Nacional de Jóvenes Artistas en el año 2007 y fue escogido por la Embajada de Estados Unidos, entre 60 artistas latinoamericanos, para disfrutar una beca de estudio en el Museo del Bronx en Nueva York. Hace un año regresó al país para continuar su participación en salones y galerías nacionales.

“Estos 12 de años de carrera siempre estuve trabajando textiles de todo tipo, pero básicamente soy escultor y aunque hago cosas de pared, los trabajo con volumetría. En mi última exposición eliminé todo el textil. Mi trabajo tiene como dos vertientes: una que proviene del arte moderno, con influencias de Cruz Diez, Soto, y tengo otra línea que deriva del comic y el arte contemporáneo japonés, con influencias de Murakami, Yamamoto. Esas son dos cosas que no sé en qué momento se van a unir”. 


Adriano Russell, artista y orfebre 



Desde el bachillerato, este artista maximalista estudió arte en la Escuela Técnica de Artes Visuales Cristóbal Rojas y en la Escuela Taller Arte Fuego “Cándido Millán”. Ha basado su trabajo de orfebre en un estudio antropológico de las etnias, fusionando América y África con los movimientos artísticos de la prehistoria. Presentó una de sus colecciones durante la Semana de la Moda de Paris, ha diseñado accesorios para el Miss Venezuela y ha exhibido sus piezas en el Museo de Arte Contemporáneo, además de en galerías en Miami, Nueva York, La Coruña, Hong Kong, San Petersburgo y Moscú. 

 “A mí me encantan estas cosas. Si uno pudiera tener un tiempo para hacer más a menudo este tipo de retos sería genial, pero ahora uno tiene que estar más enfocado en cubrir los gastos. He trabajado con materiales de reciclaje anteriormente pero nunca de esta manera porque esto es mucho más específico, como muy rebuscado, pero me parece chévere porque para hacer un trabajo de reciclaje uno necesita también una cultura ecológica. Yo ahorita estoy coleccionando llaves para hacer un trabajo plástico”. 

Carlos Aguilar, diseñador de modas 


Inició su carrera en el mundo de la moda estudiando fotografía y trabajando de la mano de del fotógrafo Fabrizio Patassa, a quien considera su maestro y padre artístico. Continuó con el maquillaje y estilismo, hasta que consumó su sueño de ser diseñador de modas. Actualmente, el Estudio Carlos Aguilar, situado en C.C. Plaza Las Américas, ofrece el servicio de asesoría de imagen y fotografía, además de ser la boutique donde este diseñador exhibe sus piezas. Ha vestido en diversas oportunidades a Marjorie de Sousa, Dayana Mendoza, Norelys Rodríguez, Vanessa Peretti; ha sido asesor de imagen de diversas campañas y portadas de revistas. 

“Me parece súper interesante esto, sobretodo porque estamos viviendo la época del reciclaje y sería genial generar conciencia e incitar a la gente y promover todo esto. Siempre en mis diseños he sido un poco atrevido y he utilizado muchísimas cosas que a veces han sido cuestionadas, pero es primera vez que voy a trabajar en una pieza que sale de un mueble”. 


La cirugía 

Los diseñadores llegaron a la Torre de la Presa I con grandes expectativas y ganas de ver el mueble. Ya en el estudio, las primeras fotos se tomaron entre risas y las burlas usuales que entre los amigos se dan en momentos de nerviosismo frente al lente de la cámara. 

La disección del mueble comenzó. Una a una las patas fueron cayendo al ser desenroscadas de la base y los diseñadores desnudaron el mueble. “Con esto tienes el vestido casi hecho”, le dice Reymond a Carlos y se ríe. Tornillos y tuercas se van separando, mientras Adriano, decidido a acabar con cualquier vestigio de la forma anterior del objeto, toma una segueta y comienza a cortar los tubos laterales. Los materiales están escogidos. La cita es para de poco cuando nos dejarán ver las piezas finales. 

El resultado 

Les presentamos tres piezas listas, con apenas vestigios de lo que fue el mueble original. El vestido que diseñó Carlos Aguilar combina la tela del mueble con charmú para el forro y sesgos de esta que decoraron como cintas la cintura de la modelo. El tul funge de armador y sobresale por debajo del vestido y plumas rojas de avestruz son la cereza que adorna la obra. 

Reymond Romero tenía en mente hacer una muñequita, pero, con el uso de hilos de algodón que ajustaran y dieran forma a la goma espuma y al poliuretano flexible que extrajo del mueble, se fue pareciendo más a una hormiguita con antenas. “Ahora parece un extraterrestre -admite-. Ya no sé lo que es, jajaja”. 

Adriano Russell nos regala un 3x1. La primera joya, alegórica a los egipcios, decora con el cuello de la modelo con triángulos de madera de la base del sofá cama pintados con tintes ecológicos, amén del trabajo ecológico que se realiza. Pequeños y planos cristales Swarovski decoran la pieza que también cuenta con cuero para su sustento. Para el collar más pequeño, se utilizaron tubos del mueble esmerilados y un extra de cuero, y de arandelas que los enlazan, para dar la imagen de una pieza africana, con un frente determinado que se vincula a los chacras. 

Por último, pero no menos importante, está la pieza de autor: el collar más vistoso quizás por el cuerno de toro que Adriano le agregó a los tubos que formaban los laterales del sofá cama. Maximalista como es su obra, esta pieza lleva las tuercas y tornillos que algún día sostuvieron el mueble y un poco de cuero. 

Así lucía el mueble 




Fuente:

Contacto


Dirección

Caracas - Venezuela

Website

www.adrianorussell.com